Cómo elegir el sistema de calefacción y climatización ideal al reformar

Reformar una vivienda no es solo cambiar lo que se ve. Es decidir cómo se va a vivir en ella durante los próximos 15 o 20 años. Y en ese futuro hay algo que pesa más de lo que parece: la temperatura.

Frío en invierno, calor en verano, zonas que nunca se aclimatan bien, facturas que no paran de subir… Todo eso no se soluciona con una reforma estética. Se soluciona eligiendo bien el sistema de calefacción y climatización en el momento exacto: cuando estás reformando.

Y aquí viene el problema: la mayoría de personas decide esto tarde, deprisa o mal asesorada. Este artículo existe para evitar justo eso.

Por qué este tema es más importante de lo que parece

Puedes tener una cocina preciosa y un salón de revista, pero si pasas frío o calor, la sensación de confort desaparece.
La climatización influye directamente en:

  • Tu bienestar diario

  • El consumo energético

  • El valor de la vivienda

  • La calidad real de la reforma

Elegir mal significa convivir con el error durante años. Elegir bien significa olvidarte del problema.

La reforma: el momento perfecto para decidir

Durante una reforma tienes algo que normalmente no existe: libertad técnica.

Puedes levantar suelos, abrir falsos techos, redistribuir estancias, mejorar aislamientos y ocultar instalaciones. Eso permite integrar sistemas mucho más eficientes y estéticos que serían inviables después.

Decidir el sistema térmico cuando la obra ya está terminada es llegar tarde.
Decidirlo desde el inicio es jugar con ventaja.

No busques “el mejor sistema”, busca el adecuado

Este punto es clave y conviene dejarlo claro desde el principio.

👉 No existe el mejor sistema de calefacción y climatización en general.
👉 Existe el más adecuado para tu vivienda concreta.

Copiar lo que ha hecho un vecino, un amigo o lo que está “de moda” suele acabar mal. Cada vivienda responde de forma distinta según su orientación, tamaño, aislamiento y uso diario.

Antes de hablar de soluciones, hay que entender el contexto.

Factores que determinan la elección correcta

Antes de elegir tecnología, hay que responder a varias preguntas clave. No son opcionales.

1. Ubicación y clima
No exige lo mismo una vivienda en una zona fría que otra con veranos muy intensos. El sistema debe adaptarse a lo que realmente ocurre fuera.

2. Tipo de vivienda
Un piso interior, un ático o una vivienda unifamiliar tienen comportamientos térmicos completamente distintos.

3. Aislamiento existente (o el que se va a mejorar)
Aquí mucha gente falla. Un mal aislamiento arruina cualquier sistema, por muy moderno que sea.

4. Uso real de la vivienda
¿Está ocupada todo el día? ¿Solo por la tarde? ¿Hay estancias que apenas se usan? Esto cambia totalmente la elección.

5. Expectativa de confort y consumo
No todo el mundo busca lo mismo. Algunos priorizan gasto mínimo, otros confort constante. Ambas opciones son válidas, pero exigen soluciones distintas.

Sistemas de calefacción más utilizados en reformas

Una vez claro el contexto, toca hablar de opciones reales. No todas sirven para todos los casos.

Radiadores tradicionales (actualizados)

Siguen siendo habituales, sobre todo cuando ya existe instalación previa.

Ventajas principales:

  • Sistema conocido y fiable

  • Menor obra si ya existen

  • Compatible con distintas fuentes de energía

Limitaciones:

  • Menor eficiencia si no se moderniza

  • Ocupan espacio visual

  • Distribución de calor menos uniforme

Hoy en día funcionan mucho mejor si se combinan con calderas eficientes o aerotermia.

Suelo radiante: confort silencioso

El suelo radiante es una de las soluciones más valoradas en reformas integrales bien planteadas.

Lo que lo hace especial:

  • Calor uniforme en toda la vivienda

  • Sensación de confort muy superior

  • Invisible y totalmente integrado en el diseño

No es una solución improvisada. Requiere planificación y obra, pero cuando se puede instalar, el resultado marca la diferencia.

Sistemas eléctricos: cuándo tienen sentido

Los sistemas eléctricos no son “malos” por definición, pero no son para todos los casos.

Funcionan bien en:

  • Viviendas pequeñas

  • Uso puntual u ocasional

  • Reformas con limitaciones técnicas

En uso intensivo, sin una buena gestión, el consumo puede dispararse.

Climatización: más allá del aire acondicionado

Climatizar no es solo “poner aire”. Es controlar la temperatura de forma eficiente todo el año.

Aire acondicionado por conductos

Una de las opciones más completas en reformas.

Por qué se elige tanto:

  • Climatiza toda la vivienda

  • Distribución homogénea

  • Impacto visual mínimo

Requiere falso techo y una buena planificación, pero el resultado es limpio y cómodo.

Splits y multisplits

Más flexibles y con menos obra.

Son una buena opción cuando:

  • No se quiere bajar techos

  • La reforma es parcial

  • Se necesita climatizar zonas concretas

Eso sí, su integración estética es menor.

Aerotermia: una solución global

La aerotermia no es una moda: es una tecnología muy eficiente cuando se aplica correctamente.

Permite:

  • Calefacción

  • Refrigeración

  • Agua caliente sanitaria

Todo desde un mismo sistema, con consumos muy bajos comparados con soluciones tradicionales.

Funciona especialmente bien combinada con:

  • Suelo radiante

  • Radiadores de baja temperatura

La inversión inicial es mayor, pero el ahorro y la versatilidad a medio plazo suelen compensar.

El aislamiento: el gran olvidado

Aquí conviene parar un segundo.

👉 Sin un buen aislamiento, ningún sistema funciona bien.

Durante una reforma es fundamental revisar:

  • Ventanas

  • Cerramientos

  • Fachadas

  • Puentes térmicos

Muchas veces, mejorar el aislamiento permite instalar sistemas más pequeños, más eficientes y más baratos de mantener.

Diseño y confort: no tienen por qué pelearse

Hoy no hace falta llenar la casa de aparatos visibles para tener confort térmico.

Conductos ocultos, suelo radiante, rejillas discretas y sistemas integrados permiten mantener una estética limpia sin renunciar al rendimiento.

Una buena reforma es aquella en la que sientes el confort, pero no ves el sistema.

Coste inicial vs coste real

Este es uno de los errores más habituales: decidir solo por el precio de instalación.

Lo correcto es valorar:

  • Inversión inicial

  • Consumo mensual

  • Mantenimiento

  • Vida útil del sistema

A veces, gastar un poco más al principio supone pagar mucho menos durante años.

Errores frecuentes que conviene evitar

Para cerrar, algunos fallos que vemos constantemente en reformas mal planteadas:

  • Elegir sistema sin estudio previo

  • Copiar soluciones de otras viviendas

  • No adaptar el sistema al aislamiento real

  • Priorizar precio sobre eficiencia

  • Decidirlo al final de la obra

Todos tienen algo en común: se pagan con el tiempo.

Reformas Casalux: decidir con criterio

En Reformas Casalux no instalamos sistemas “por catálogo”. Analizamos cada vivienda, cada reforma y cada forma de vivir para recomendar la solución térmica que realmente encaja.

Nuestro objetivo es que, una vez terminada la reforma, no vuelvas a pensar en frío, calor ni facturas descontroladas. Si estás reformando y quieres acertar desde el principio, contáctanos! Analizaremos tu caso, y te daremos la mejor solución.